domingo, 2 de marzo de 2014

EL ARTE DE APRENDER A "MORIR-SE"

¿Cuantas veces en nuestra vida,  llegamos a momentos donde nos encontramos totalmente insatisfechos con nuestra existencia?. No encontramos el tipo de pareja que siempre hemos anhelado, odiamos nuestro trabajo, nuestra salud se encuentra deteriorada y más allá que estemos acompañados, sentimos que no encajamos en ningún lugar, en resumidas palabras, nos encontramos en momentos en los que llegamos a la conclusión de que nuestra vida es una MIERDA!!!
    
Creo que este tipo de momentos pasan con más frecuencia que lo que quisiéramos, pero al mismo tiempo considero que pasan con la frecuencia que nos merecemos y que necesitamos!!

Estoy literalmente “Mamado” de escuchar personas quejarse por su relación de pareja. Maldicen porque su pareja no es detallista, porque no les da la importancia que se merecen en la relación o simplemente porque no ha “querido cambiar”,  y justifican su permanencia en dicha relación con argumentos como: “Es tan buena persona, que no puedo dejarla” o “es mejor malo conocido que bueno por conocer” o quizás la respuesta más acomodada de todas, “No es tan fácil tomar una decisión”.

Lo curioso además de todo, es que muchos repetimos el mismo tipo de relación una y otra vez, más allá de con quien estemos, así que, ¿de quien creen que es la responsabilidad? , ¿No somos acaso nosotros mismos quienes decidimos con quien o no estar? Y aun así, después de hacerlo, ¿quién nos obliga a mantenernos en una relación cuando no nos sentimos satisfechos en la misma?, les puedo asegurar que absolutamente nadie, así como les puedo asegurar que a nadie más le corresponde tomar esa decisión por uno mismo.

¿Cuantos de nosotros nos hemos sentido miserables en nuestro trabajo?, nos quejamos, maldecimos nuestra suerte porque siempre las mejores oportunidades llegan a los demás y no a nosotros. Pregunta: ¿si nos sentimos tan inconformes con lo que hacemos, porque no renunciamos?, ¿que nos impide hacer lo que realmente nos gusta?, ¿las obligaciones?, ¿ las responsabilidades?, ¿el dinero?, la verdad es que si contestamos a consciencia, llegaremos a la conclusión de que todo esto no son más que excusas, para justificar nuestra inconforme realidad.

Estamos enfermos. ¿Acaso nos preocupamos por no fumar?, ¿nos preocupamos por dormir y alimentarnos bien?, ¿tratamos de hacer ejercicio de forma frecuente?, ¿si no tenemos un estilo de vida saludable, como aspiramos a estar bien de salud?

Hace poco tuve la oportunidad de ver una entrevista realizada al escritor colombiano Mario Mendoza donde compartía el siguiente pensamiento:

“En esta vida hay que nacer y morir varias veces”.

La verdad no podría estar más de acuerdo con esta afirmación. A veces los procesos de cambio en nuestras vidas, implican que tengamos que dar “Muerte” a quienes somos, muerte a nuestros miedos, muerte a formas de ser y sobre todo muerte a formas de ver y asumir la vida que NO ayudan a construir la realidad que queremos y merecemos.

El reto que tenemos todos es “Aprender a Morirnos” tantas veces como sea necesario y reinventarnos a todo nivel para vivir mejor.

Aunque esto resulte más fácil decirlo que hacerlo, mientras lo logramos podemos intentar dos cosas. Primero tener claro que siempre vamos a tener la vida que nos merecemos en función de nuestras decisiones y actitudes frente al dia a dia, así que DEJEMOS DE QUEJARNOS y asumamos los resultados de lo que hacemos y dejamos de hacer.

Segundo, TOMEMOS DECISIONES, EMPRENDAMOS ACCION, es importante darse la oportunidad de hacer las cosas  de forma diferente, lo peor que puede suceder es que nos muramos y eso eventualmente igual va a suceder.

jueves, 16 de mayo de 2013

ENTREGANDO UN SER QUERIDO AL “CIELO”

Desde el inicio de este blog, siempre he hecho énfasis en la necesidad e importancia que tiene el entrar en contacto con nuestras emociones y sentimientos, no solo con el objetivo de conocernos un poco más, sino al mismo tiempo de dejar salir muchas de esas cosas que nos guardamos y que nos dificultan en la mayoría de los casos seguir adelante y fluir con la vida.

Hoy reconozco que he querido escribir con un fin terapéutico, con el fin de plasmar emociones, sensaciones, sentimientos y pensamientos que apoyen mi proceso de sanación y al mismo tiempo busco generar inquietudes respecto a cuál es la mejor forma de asumir y procesar un tema tan complejo como lo puede ser, la muerte de un ser querido.

Debo confesar que en mi caso, la vida nunca me había puesto en una situación donde tuviese que experimentar la perdida de alguien muy cercano, es más, esto era algo impensable para mi hasta hace algunos meses, vemos noticias, conocemos casos cercanos de personas que pasan por situaciones similares, pero jamás esperamos que nos toque a nosotros en un momento dado, y hoy, aun sin comprenderlo  y asimilarlo del todo, hago parte de esa gran cantidad de personas a las que la vida nos ha puesto a vivir este aprendizaje.

Aprendizaje que me da la posibilidad de hablar desde el lado de la certeza y no desde la suposición, porque a pesar que podamos hacernos una idea de lo que se sentiría perder un ser querido, puedo asegurarles que el vivirlo es algo completamente diferente.

La primera gran reflexión que me queda de esta experiencia, es que ante este tipo de situaciones hacemos realmente consciencia de lo vulnerable que es el ser humano, por primera vez dimensionamos que nuestro tiempo en este plano es limitado, que no podemos tener control sobre todo y que la vida nos puede cambiar por completo de un día para otro.

Si supieras que a ti o a un ser querido le queda un mes de vida, ¿Que harías de diferente?, ¿Que te faltaría por decirle a alguien?, ¿Que es eso que siempre quisiste hacer y lo dejaste de lado por miedo, porque no tienes “tiempo” o simplemente porque hay cosas más “importantes”?

Lo segundo, es la falta de conocimiento sobre cómo se debe acompañar a una persona que está pasando por una situación de este tipo. Por cultura o porque se acostumbra, cuando alguien cercano pasa por una situación de estas lo primero que decimos para darle apoyo, son frases como “Lo siento mucho”, “Tienes que ser fuerte”, “Ya tienes un angelito más que te acompaña desde el cielo”, “Dios sabe cómo hace sus cosas”, etc. 

Les voy a compartir mi opinión y ofrezco disculpas por lo crudo que puedo ser al respecto, pero todo esto es pura ¡MIERDA!, Créanme, cuando uno pasa por una situación de estas y especialmente cuando has perdido a alguien de forma trágica e inesperada, lo último que uno quiere escuchar es que alguien te diga que “todo está bien”, cuando probablemente ni siquiera has asimilado lo que está sucediendo y sientes que tu vida se desmorona por completo.

En mi opinión, ante estas circunstancias, las palabras sobran, no hace falta decirle al otro que lo entiendes o que lo lamentas, la sola presencia, un abrazo sincero y el dejarle saber a la persona que estás ahí para lo que ella pueda llegar a necesitar, es mucho más compasivo que cualquier cosa que se pueda llegar decir.

Tercero, hacerse el fuerte no sirve absolutamente para nada. Hoy en día después de tener la oportunidad de acompañar a muchas personas en trabajos terapéuticos, me resulta alarmante la cantidad de casos donde los bloqueos y problemas que salen a relucir están relacionados con duelos sin resolver. En nuestra sociedad pareciera existir la creencia de que está mal sentirse mal por la partida de un ser querido y peor aún manifestarlo, que ignorancia el asociar la fortaleza con el reprimir lo que se siente.

Cuarto, debemos entender que cada persona es un mundo totalmente diferente y que cada uno de nosotros, siente, piensa y reacciona de forma totalmente independiente frente a situaciones similares. Respetemos los procesos y los tiempos que cada persona puede tener para asimilar y trascender una situación de perdida.

Quinto, en mi caso personal, nada ha funcionado más  ni mejor que llorar, llorar, maldecir, gritar y seguir llorando, cada vez que lo siento y que veo la necesidad de hacerlo. De nuevo, el dejar salir lo que sientes no cambia la realidad, pero te da la oportunidad de descargarte, de descansar y de tomar aliento para seguir afrontando los aprendizajes de la vida.

Sexto, este es un proceso que no tiene que hacerse solo, existen profesionales y personas capacitadas para hacer un acompañamiento adecuado de este tipo de aprendizajes, es increíble lo valioso y eficiente que puede resultar un buen trabajo terapéutico en el manejo de los duelos.

Por último y quizás una de las conclusiones más valiosas que he sacado, es que ante un dolor tan profundo, solo existe una manera de prepararse para un aprendizaje tan complejo como lo puede ser la perdida de alguien cercano y es, el empezar a prepararse  en vida.

Siempre demos lo mejor que podamos en nuestras relaciones, seamos las mejores personas que podamos ser con los demás, digamos lo que sentimos, lo que pensamos, compartamos, disfrutemos y sobre todo amemos en lo posible a todos, pero como mínimo a nuestra familia y amigos.

Cuando alguien parte y nosotros tenemos la certeza que fuimos y dimos lo mejor de nosotros a esa persona, a todo nivel, no hay lugar a remordimientos ni a reproches respecto de aquello que no se hizo o se dejó de hacer. Esto tan complejo y simple al mismo tiempo facilita de forma increíble el proceso de aceptación y trascendencia de una perdida cercana.

GRACIAS POR ENSENARME A SONREIR Y POR DAR EJEMPLO DE COMO SE DEBE ASUMIR Y DISFRUTAR LA VIDA

HASTA QUE NOS CORRESPONDA ENCONTRARNOS,

TE AMO PRECIOSA

viernes, 7 de diciembre de 2012

EL DINERO Y EL SER

Es sorprendente como para una gran cantidad de personas el tener Dinero y el “Ser buena persona” son dos cosas totalmente opuestas e incompatibles y al mismo tiempo resulta inquietante la frecuencia con la que escuchamos frases como “El dinero daña a la gente”, “El dinero es sucio” o “¿Para que tener tanto dinero?”.

Desafortunadamente muchos hemos crecido escuchando repetidamente este tipo de afirmaciones y sin quererlo hemos terminado por adoptar una actitud generalizada  frente a la vida de no merecer, de pensar que las “buenas personas” son aquellas que sufren y que no esta bien tener mas allá de lo que necesitamos para vivir, negándonos la oportunidad de vivir en abundancia.

Otras personas dirían pero es que “El dinero no lo es todo”, “El dinero no te compra felicidad”, pues bien, estoy totalmente de acuerdo, sin embargo no podemos ser “Románticos” y desconocer el hecho, que las economías de intercambio y basadas en el trueque son cosa del pasado y de que la realidad, es que vivimos en un mundo material, donde hasta las mínimas cosas que cualquier persona debe tener como son  la comida y el techo, requieren dinero.

De otro lado ¿Que tendría de malo contar con el dinero suficiente para compartir unas vacaciones con la familia, poder tomar un crucero por el mediterráneo o simplemente viajar por el mundo?,  ¿ porque pensar que tener el dinero para darle la mejor educación posible a nuestros hijos y la mejor vida a nuestros seres queridos no esta bien?, a mi parecer lo que realmente no esta bien es que lleguemos a creer que no tenemos derecho a merecer una vida de abundancia económica y material o que esta está destinada solamente a unos pocos.

Sabiendo el papel tan importante que juega el dinero en nuestro diario vivir, es de vital importancia que nos hagamos conscientes de las creencias y pensamientos limitantes que podemos llegar a tener frente al mismo, en ultimas ¿quien quisiera tener mucho o exceso de aquello que te hace indigno, sucio o mala persona?  Para este propósito recomiendo plenamente un libro llamado “Secretos de una mente millonaria” de T. Harv Eker quien de forma muy dinámica y amena, nos ayuda a identificar los diferentes patrones de comportamiento  que podemos llegar a tener respecto al dinero y la forma como nos relacionamos con el.

En particular considero que el dinero no es bueno ni malo, es simplemente un medio, una herramienta, cuyos resultados dependen del uso que se le de y comparto plenamente algo que alguna vez le escuche decir a una de las personas más ricas del mundo, quien afirmaba:

 “El dinero no cambia a las personas, simplemente lo que hace es potenciar, resaltar aun mas el verdadero SER de quienes lo poseen”.

En mi caso he tenido la fortuna de compartir con personas de todo nivel económico y puedo asegurar que el ser una buena persona, no tiene absolutamente nada que ver con tener o no dinero.

La invitación el día de hoy es a empezar a pensar y a relacionarnos de una manera diferente con el dinero, como primer paso para aprender a generarlo, mantenerlo y disfrutarlo.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿AMAR LO QUE SE HACE? O ¿BUSCAR HACER LO QUE SE AMA?

Sin duda uno de los mayores interrogantes que me he planteado a lo largo de mi vida y que aun hoy en día me pone a pensar, tiene que ver con el hecho de si en la vida nosotros debemos buscar hacer aquello que amamos o nos apasiona o si por el contrario se trata de amar lo que se hace. Por ello he querido hoy plantear este como tema de discusión, con el fin de que cada uno de nosotros encuentre su propia posición al respecto.

Uno de las cosas que mas disfruto hacer, es observar entrevistas a personas que han tenido “Éxito” o que de alguna manera  son  reconocidas como puntos de referencia en sus diferentes campos de acción, bien sea artistas, empresarios o deportistas, pues me apasiona  conocer respecto a como han sido los diferentes procesos de aprendizaje y  experiencias de vida que hay detrás de cada historia de “Éxito”.

De las múltiples historias que he tenido la oportunidad de conocer, hay un ingrediente que llama particularmente la atención y que resulta ser recurrente en la mayoría de ellas y es el hecho de amar aquello que se hace. Todas aquellas personas reconocidas por sus buenos resultados en aquello que hacen, muestran un profundo amor por su Función o trabajo.

Esta pareciera ser la formula mágica e infalible para lograr el “Éxito”  y si lo pensamos bien, tiene mucho sentido ¿Quién de nosotros no ha experimentado lo rápido que se pasa el tiempo, cuando hacemos lo que realmente nos gusta hacer?, las dificultades parecieran ser siempre menores, todo se convierte en un reto y no en un problema, el cansancio pasa a un segundo plano y el día pareciera no ser suficiente para desempeñar esa actividad que nos apasiona. Ahora, ¡imaginemos que además nos pagaran por ello!

Creo sin duda, que este hace parte de los sueños de cualquier persona. Sin embargo en la gran mayoría de los casos no resulta de esta manera.

¿Si realmente la clave esta en hacer solo lo que se ama, que sucede entonces con la gran cantidad de músicos, artistas, deportistas y personas con habilidades, talento y diferentes vocaciones, personas a las cuales la vida las ha llevado a ganarse el sustento a través de funciones totalmente diferentes a lo que realmente les apasiona?, ¿Por qué todo el mundo no tiene la posibilidad de vivir de aquello para lo que es bueno, o de aquello que realmente disfruta hacer?

Por el contrario, con mucha frecuencia nos encontramos con personas que les va muy bien en lo que hacen, tienen la posibilidad de vivir acomodadamente, pero al mismo tiempo desearían estar haciendo algo totalmente diferente, pues sus pasiones, deseos y aquello con lo que vibran están en otro lugar, en otro tipo de actividades.

Es un sentimiento que no pasa por el ser “Desagradecido” con lo que la vida nos da o por la NO valoración de lo que tenemos,  al contrario, es un sentimiento tan grande que a pesar de todo lo bueno que podamos llegar a tener, sentimos que deberíamos estar haciendo algo diferente.

 “Lo que me apasiona hacer, no me permite generar los suficientes recursos para vivir y lo que me da recursos para vivir, no me gusta”

Esta resulta ser una dualidad interesante, pues en últimas tenemos que vivir de algo y de otro lado, pasamos más de la mitad de nuestras vidas trabajando, así que lo ideal es que por lo menos aquello que hacemos, no nos genere malestar ¿Qué debemos hacer entonces?

Hay una frase, que en lo personal me ha ayudado mucho a reflexionar al respecto y es la siguiente:

“La vida no siempre te da lo que quieres, pero siempre te dará lo que necesitas”


Muchas veces la vida nos pone en situaciones que aunque no comprendamos, están marcadas de experiencias que con el tiempo resultan ser fundamentales en el proceso de llegar a ser quienes somos y la función o nuestro trabajo, es uno de esos mecanismos que ella emplea para formarnos en este proceso de vivir. A veces me gusta pensar que las casualidades no existen y que siempre hay un propósito para todo.

Creo entonces que el reto verdadero  del día a día, es el aprender a disfrutar aquello que la vida nos pone a hacer, mientras al mismo tiempo buscamos hacer aquello que amamos y disfrutamos, quizás lo logremos.

miércoles, 8 de agosto de 2012

¿ESTA BIEN SENTIRME CULPABLE?

De los diferentes sentimientos que nosotros como seres humanos podemos experimentar, quizás uno de los más complejos y difíciles de manejar es la culpa. En una sociedad donde se juzga y se señala de manera indiscriminada el “Error” y donde exigimos sin ningún reparo la “perfección” total no solo de parte de los demás sino de nosotros mismos, la culpa se convierte en el ingrediente perfecto, para que la mayoría nos enganchemos en procesos de desgaste físico y emocional que generalmente no nos llevan a nada bueno.

Resulta interesante incluso como algunos consideramos que la culpa es necesaria y reprochamos a alguien cuando después de haber cometido un “error”, no muestra índices de la misma, ¿cuantos incluso no nos exigimos a nosotros mismos el tener que sentirnos mal porque dejamos de hacer o simplemente no hicimos algo “Bien” hecho? Pareciera que el sentir culpa nos hiciera mejores personas o diera solución a nuestros “Errores”.

En este espacio hemos destacado la importancia de entrar en contacto con nuestras emociones y sentimientos, no solamente para conocerlos sino también para aprender a manejarlos, dejando claro que no se trata reprimir lo que sentimos, sino de aceptarlo y manifestarlo de una manera sana y ecológica. De manera que quisiera compartir un par de apreciaciones que quizás nos ayuden a entender y vivir la culpa de una manera diferente, con el fin de aceptarla como lo que es y al mismo tiempo transformarla:

A mi parecer el primer gran trabajo que debemos llevar acabo es el de comprender que los “Culpables” NO existen, simplemente existimos personas con virtudes y cosas por mejorar, que hacemos lo mejor que podemos desde nuestras capacidades y recursos. En la medida que interiorizamos  la idea de que ninguno de nosotros comete “errores” a propósito, poco a poco podemos  llegar a cambiar la forma como interpretamos y vivimos una determinada situación:

Si mi padre no fue cariñoso es quizás porque aun esta aprendiendo a serlo, si mi jefe me grito, quizás esta teniendo un mal día en su casa y aun no sabe como manejarlo.


No es lo mismo decir que alguien NO QUISO hacer algo, en lugar de decir que ese alguien NO SUPO como hacerlo, esto cambia por completo nuestro sentir, ¿No es asi? 

Aclaro!!, NO se trata de aguantar y ser sumisos frente a ciertas situaciones, todos merecemos recibir y estar lo mejor posible, se trata simplemente de comprender que todos somos niños aprendiendo a vivir y el equivocarse hace parte de ese aprendizaje.

En segunda instancia, una vez comprendemos que ni los demás, ni nosotros mismos somos culpables de nada y al mismo tiempo nos hacemos conscientes que seguiremos cometiendo “errores”, porque eso hace parte de vivir, el siguiente paso es aprender a reconocer en que momento cometemos un “error” o mejor, en que momento hemos podido hacer algo de manera diferente, para generar un resultado mas satisfactorio que el que obtuvimos frente a una persona o situación especifica.  Una vez identificado,  es simplemente hacer algo al respecto. 

En algún video le escuche decir a Randy Pausch  lo siguiente y lo comparto plenamente: si nos hemos equivocado, una buena disculpa consta de tres partes:

1. Decir, Lo Siento!!
2. Aceptar que fue responsabilidad mía
3. Preguntar ¿Que puedo hacer para arreglarlo?

Es una secuencia simple que aplica para cualquier situación y persona, incluso cuando nos sintamos culpables respecto a nosotros mismos.

La invitación hoy es a reflexionar respecto a que todos tenemos derecho a cometer errores y asumiendo el resultado de los mismos, tenemos todo el poder para enmendarlos. Cuando tenemos la certeza que hemos hecho lo mejor que podemos, la culpa simplemente deja de tener sentido.

lunes, 23 de julio de 2012

¿SON LOS REALITIES UN REFLEJO DE NUESTRA SOCIEDAD Y DE NOSOTROS MISMOS?

Hoy he querido reflexionar sobre un fenómeno masivo que ha tenido lugar en el último par de semanas, que se ha convertido incluso en tema de conversación obligado en nuestro trabajo y círculos sociales y es el de los realities en la televisión.

Más allá de que compartamos o no los formatos y manejos que se les puede llegar a dar con el fin de generar audiencia, más allá de que puedan decir que estos programas son libreteados o arreglados, si resulta particularmente interesante el hecho de que este tipo de propuestas logren movilizar en nosotros de manera tan profunda y marcada nuestros sentimientos y emociones.

Debo aceptar que yo hago parte de esa gran mayoría que esta conectada con los programas  Protagonistas de nuestra tele y El desafío y pienso que su éxito y gran acogida se debe a que son en mayor o menor medida una fiel representación de como pensamos, actuamos y sentimos los seres humanos.

¿Cuantos de nosotros no nos hemos sentido agredidos o maltratados en algún momento de nuestras vidas?, ¿Cuantos de nosotros incluso no hemos llegado a insultar a alguien por hacer un comentario mal intencionado de nosotros?, ¿en algún momento hemos llegado a ser intolerantes o lo han sido con nosotros cuando tenemos puntos de vista diferentes frente a algo o alguien?

Nosotros somos seres humanos y por ello resulta imposible no llegar a identificarnos o tomar partido frente a  las actitudes, comportamientos y algunas de las situaciones que se puedan llegar a presentar entre los participantes de este tipo de programas, especialmente porque es muy probable, que en nuestras vidas hayamos experimentado situaciones similares, lo que nos puede llevar justificar o rechazar lo que allí vemos.

Por otro lado en los capítulos de ayer de ambos realities (Capitulos de Julio 22), hubo algo que al menos yo nunca había visto en programa alguno que maneje este tipo de formatos y es que en cierta medida,  nos llevaron a reflexionar sobre lo que somos nosotros no solo como individuos sino como sociedad, como colectivo, particularmente frente a dos temas específicos:

El primero de ellos tiene que ver con el manejo de la tolerancia, el como muchos de nosotros nos cargamos de tanto resentimiento y malestar hasta llegar al punto de creer que solo a través de la violencia y el maltrato podemos hacer valer nuestros puntos de vista. Fue interesante ver reflejado el como tenemos tan arraigada en nosotros esa creencia de que solo respondiendo con violencia podemos ser escuchados y respetados, ¿cuantos problemas y tragedias no vivimos a diario por no ser un poco mas racionales y menos viscerales?, basta simplemente con sintonizar el noticiero a diario para darnos cuenta.

De otro lado, tuvimos la oportunidad de ver representado otro gran fenómeno que como sociedad nos tiene marcados y que sin duda ha sido uno de los paradigmas que mas daño nos has hecho a todo nivel y  al mismo tiempo uno de los mas difíciles de erradicar y es el ideal de que en nuestro país solo triunfa el mas vivo y no el que hace las cosas mejor.

En los cines, bancos y eventos masivos vemos personas que no respetan las filas, en la política y los negocios es mas importante saber a quien conoces que ser un buen servidor o un excelente profesional, resaltamos la inteligencia del “Vivo” y ridiculizamos la transparencia y rectitud del honesto, tildándolo de “Bobo”. ¿Hasta cuando vamos a seguir cultivando esta cultura de lo fácil y del fin justifica los medios?, ¿No tenemos acaso suficiente con las consecuencias actuales que estamos viviendo, de haber pensado y actuado así en el pasado?

Por esto,  me gustaría seguir viendo que programas que manejen tal nivel de impacto y sintonía, en mayor proporción y de forma progresiva utilicen sus plataformas para generar consciencia y aportar su grano de arena a que nosotros como sociedad seamos cada vez mejor.

Por ultimo, la invitación es que independientemente  de que compartamos o no estas propuestas, vayamos un poco mas allá del simple entretenimiento y aprendamos a identificar que tanto de estos programas muestran aspectos de nosotros como personas y como sociedad y además de reírnos o pasar un buen rato hagamos introspección sobre como vivimos, sentimos, pensamos y actuamos.



¿Que Opinan?

miércoles, 11 de julio de 2012

RESPETANDO LOS APRENDIZAJES DE LOS DEMAS

Generalmente en las relaciones de amistad y pareja nos resulta muy fácil reconocer las dificultades y/o "problemas" que los demás puedan tener frente a determinadas situaciones y al mismo tiempo juzgamos su incapacidad de resolverlas, cuando todo parece ser tan fácil y sencillo desde nuestra perspectiva.

¿Porque no deja a esa novia que no le conviene?, simplemente que consiga otro trabajo y ya!, no entiendo porque ella se deja maltratar por su pareja y no hace nada al respecto, él realmente sufre porque quiere, porque lo tiene todo. Cuestionamientos como estos suelen ser muy frecuentes respecto a personas cercanas como familia y amigos.

Desde mi punto de vista, absolutamente todos vivimos situaciones que nos confrontan, que nos ponen a prueba, a las cuales denominamos“Problemas”. Siendo esta una realidad, quizás lo mas sano y lógico es pensar que en lugar de invertir energía, tiempo  y esfuerzo en solucionar la vida y los dilemas de los demás (especialmente cuando ni siquiera nos lo han pedido), empleemos estos recursos en trabajar en nosotros y trascender nuestros propios desafíos, desafios que en muchas ocasiones pueden llegar a demandar tanto de nosotros, que facilmente podriamos dedicar toda una vida al trabajo de ellos.

De manera que con tanto por hacer ¿que sentido tiene tratar de solucionarle la vida y los problemas a los demas, cuando en la mayoria de los casos aun seguimos enredados en los propios?

Ahora bien, digamos por un momento que tenemos todas las respuestas que alguien esta necesitando para solucionar sus conflictos o dificultades. ¿Cuantos de nosotros a pesar de saber lo que tenemos que hacer, a pesar de saber las decisiones que debemos tomar respecto a nuestros desafios, aun sabiendo que es lo mejor para nosotros, NO lo hacemos?.

Esto nos ayuda a comprender, que cada persona es la única responsable de su realidad y de la forma como asume su vida, nadie puede vivir la vida por nosotros.

Para poner un ejemplo, cuando un niño esta aprendiendo a sumar en el colegio y le dejan tarea, un buen padre o educador que acompañe su proceso, le explica el procedimiento, soluciona cualquier duda que pueda tener y sobre todo RESPETA el tiempo que al niño le tome aprender, sin presionarlo, sin apurarlo, pero sobre todo, sin juzgarlo, porque comprende que todos aprendemos a velocidades y por mecanismos distintos, sin importar cuanto tiempo le tome. Lo que si es seguro, es que JAMAS hara la tarea por él, porque sabe que la unica manera en que el niño aprenda, es enfrentando y trascendiendo el desafio por el mismo.

La invitación el día de hoy es a que reflexionemos sobre cuanto de nuestro tiempo lo empleamos mas en tratar de solucionar la vida a los demás en lugar de hacernos cargo de nuestra propia historia y sobre todo a que seamos mas cuidadosos al juzgar los desafíos que cada persona pueda presentar, comprendiendo que cada una tiene sus propios procesos de aprendizaje, que no todos aprendemos de la misma forma y a la misma velocidad. Al mismo tiempo a que seamos sabios a la hora de apoyar a alguien, entendiendo que nuestras “Tareas” solo nos corresponde a nosotros hacerlas, porque solo a nosotros nos corresponde vivir nuestra vida.